Centro Juvenil
Espacio de animación juvenil con actividades de tiempo libre, campamentos de verano y propuestas formativas.
Conocemos la figura de Don Bosco, la historia de nuestra presencia en La Cuesta y la Familia Salesiana que acompaña el día a día del colegio.
Don Bosco es el fundador de la Familia Salesiana y referente educativo del colegio. Su pedagogía, centrada en la cercanía, el acompañamiento y la formación integral de la persona, sigue orientando hoy la tarea diaria de profesores, educadores y animadores juveniles.
El estilo salesiano se reconoce por el ambiente familiar, la presencia cercana de los educadores entre los jóvenes y una propuesta que combina estudio, trabajo, fe y alegría.
El Colegio Salesiano San Juan Bosco de La Cuesta forma parte de la presencia educativa salesiana en Tenerife. A lo largo de los años, el centro ha acompañado a generaciones de alumnos desde la Educación Infantil hasta los Ciclos Formativos de Grado Superior.
La comunidad educativa, integrada por familias, docentes, animadores y antiguos alumnos, mantiene viva una tradición de servicio a la juventud del municipio de La Laguna.
La Familia Salesiana agrupa comunidades y obras que comparten el carisma de Don Bosco. En el colegio convivimos con el Centro Juvenil y el Oratorio Don Bosco, espacios de ocio educativo y crecimiento personal abiertos a los jóvenes.
El proyecto educativo del colegio se inspira en la figura de Don Bosco y en la tradición salesiana que desde hace más de un siglo acompaña a jóvenes de muy distintos contextos. Esta mirada pone el acento en la cercanía, el respeto y la confianza como base de toda relación entre educadores y alumnos. El estilo salesiano se reconoce por el ambiente familiar que se vive a diario, por la presencia cercana de los profesores y por una propuesta que busca formar personas íntegras, capaces de crecer en conocimientos, valores y sentido de pertenencia.
La comunidad educativa se articula como una gran familia en la que participan familias, docentes, antiguos alumnos y animadores juveniles. Todos ellos comparten la convicción de que la educación es una tarea compartida, donde cada persona aporta algo esencial al crecimiento de los demás. Esta red de relaciones se traduce en un clima escolar sereno y acogedor, en actividades que fortalecen los vínculos y en una atención personalizada que acompaña a cada estudiante en las diferentes etapas de su formación.
El colegio ofrece una trayectoria completa que abarca desde la educación infantil hasta la formación profesional, pasando por primaria, secundaria y bachillerato. En cada nivel se mantiene el mismo espíritu de acompañamiento y de apertura a la realidad de los jóvenes. Las aulas combinan una sólida preparación académica con iniciativas que favorecen la creatividad, la reflexión y la participación. De este modo, el itinerario formativo prepara a los alumnos tanto para continuar sus estudios como para incorporarse al mundo laboral con una base humana consistente.
La identidad salesiana se hace visible también en la vida cotidiana del centro: en los espacios de encuentro, en las celebraciones compartidas y en las propuestas pastorales abiertas a toda la comunidad. Oratorios, grupos juveniles y actividades de tiempo completo configuran un entorno en el que la fe y la cultura dialogan de manera natural. Así, el colegio se presenta como un lugar donde crecer, aprender y convivir forman parte de una misma experiencia educativa, fiel al sueño de Don Bosco y comprometida con el presente de cada joven.
Espacio de animación juvenil con actividades de tiempo libre, campamentos de verano y propuestas formativas.
Ambiente educativo y festivo para los más jóvenes, con grupos, convivencias y experiencias de fe.
Participación en iniciativas Erasmus y Leonardo, con movilidad y cooperación internacional para el alumnado.
Profesores, familias y antiguos alumnos comparten la tarea común de acompañar el crecimiento de cada estudiante.
Una formación integral que abarca todas las etapas y modalidades de enseñanza, adaptada a la realidad de cada alumno.