Voces que inspiran: testimonios de antiguos alumnos de FP

Los pasillos del Colegio Salesiano San Juan Bosco de La Cuesta han acogido a generaciones de jóvenes que encontraron en la Formación Profesional una vía sólida para construir su futuro. Las historias de quienes cursaron estudios técnicos con nosotros se han convertido en el mejor reflejo del compromiso educativo que Don Bosco dejó como herencia. Cada testimonio es una pieza única que muestra cómo la combinación de teoría, valores humanos y práctica constante puede transformar la vida de una persona.

Recoger estas voces no es solo un ejercicio de nostalgia, sino una manera de poner en valor un modelo pedagógico que sigue dando resultados tangibles. Los antiguos alumnos que transitaron por nuestras aulas de mecánica, automoción, electricidad, electrónica, robótica, telecomunicaciones o redes informáticas ocupan hoy puestos relevantes en talleres, empresas tecnológicas, proyectos internacionales e incluso negocios propios. Sus recorridos profesionales constituyen una guía viva para quienes aún dudan qué camino elegir.

En este recorrido por experiencias reales queremos honrar la memoria colectiva de una comunidad educativa que cree firmemente en la capacitación técnica como herramienta de promoción social. Las voces que aparecen a continuación hablan de esfuerzo, de ilusiones cumplidas y de una formación que no termina al obtener el título, sino que continúa acompañando a cada egresado durante toda su vida profesional.

Caminos diversos desde el aula salesiana

La oferta formativa del centro abarca especialidades muy distintas, y precisamente esa variedad es la que permite que cada estudiante encuentre el camino que mejor se ajusta a sus intereses. Quienes se inclinaron por el mantenimiento de vehículos han encontrado una base técnica sólida, capaz de abrirles las puertas de concesionarios, talleres especializados e incluso empresas de competición deportiva.

Los exalumnos que se decantaron por electricidad o electrónica suelen recordar con cariño las primeras prácticas con circuitos y cuadros eléctricos. Esa etapa fue decisiva para perder el miedo a la manipulación técnica y para entender que la electricidad no es solo teoría, sino una forma de comprender cómo funciona el mundo. El profesorado salesiano supo combinar la exigencia académica con un ambiente cercano y motivador.

Las áreas más punteras, como la robótica, las telecomunicaciones o las redes informáticas, también han dejado huella en quienes las cursaron. La posibilidad de experimentar con equipamiento actualizado marcó la diferencia a la hora de incorporarse al mercado laboral o de acceder a estudios superiores relacionados con la ingeniería.

Del taller al primer empleo

Una de las preocupaciones más comunes entre las familias y los futuros estudiantes es si la Formación Profesional conduce realmente a un empleo estable. Los testimonios recogidos a lo largo de los años responden con rotundidad a esta pregunta. Numerosos exalumnos explican cómo, al finalizar sus estudios, recibieron ofertas de empleo de empresas con las que habían colaboraDo en prácticas, lo que agilizó enormemente su inserción en el mundo laboral.

En el ámbito de la automoción, por ejemplo, varios antiguos alumnos fueron contratados por talleres y concesionarios de la zona incluso antes de obtener el título oficial. La escasez de profesionales cualificados y la creciente tecnificación de los vehículos hacen que los perfiles formados en centros como el nuestro tengan una demanda constante.

Otro elemento destacado en sus relatos es la confianza que transmiten al llegar a una entrevista de trabajo. La formación práctica recibida, sumada a los valores de responsabilidad y trabajo en equipo propios del estilo salesiano, hace que los egresados se desenvuelvan con soltura en entornos profesionales exigentes.

Emprendedores con espíritu salesiano

No todos los exalumnos eligieron la vía del empleo por cuenta ajena. Algunos decidieron dar el salto y crear su propio negocio, impulsados por la experiencia acumulada durante sus años de formación. Talleres mecánicos independientes, empresas de instalaciones eléctricas, consultorías informáticas y pequeños estudios de diseño industrial son solo algunos ejemplos de proyectos surgidos de antiguos estudiantes salesianos.

Estos emprendedores suelen destacar el papel que jugó el centro a la hora de inculcarles una mentalidad de mejora continua. Las prácticas en entornos productivos reales, el contacto con clientes durante los módulos formativos y la posibilidad de gestionar pequeños proyectos técnicos les permitieron cultivar herramientas que después aplicarían en la gestión de su propia empresa.

Además, varios de estos antiguos alumnos han mantenido un vínculo estrecho con el colegio, ofreciendo prácticas a nuevas promociones o participando en charlas motivacionales. Ese flujo constante entre quienes acaban de empezar y quienes ya han consolidado su carrera profesional constituye una red de apoyo silenciosa pero muy eficaz.

Horizontes europeos y crecimiento personal

La dimensión internacional ha cobrado un protagonismo especial en los últimos años. Gracias a programas como Erasmus+, muchos estudiantes han podido completar su formación en empresas e instituciones de otros países europeos. Los testimonios de quienes vivieron esta experiencia hablan de un salto cualitativo en su desarrollo personal y profesional.

Algunos antiguos alumnos realizaron prácticas remuneradas en talleres de Alemania, empresas de telecomunicaciones en Italia o centros de investigación en robótica en Francia. Estas estancias les permitieron conocer otras metodologías de trabajo, perfeccionar idiomas y ampliar una red de contactos internacionales que, en muchos casos, acabó siendo decisiva para su proyección laboral futura.

El intercambio cultural y técnico también dejó huella en su manera de entender el oficio. Quienes participaron en estas movilidades suelen afirmar que la formación recibida en La Cuesta estaba al nivel de la de cualquier centro europeo, lo que les permitió competir en igualdad de condiciones en contextos internacionales.

El legado de los valores salesianos

Más allá de los conocimientos técnicos, los antiguos alumnos suelen destacar el impacto que tuvo en su vida la educación en valores recibida en el colegio. La cercanía del estilo salesiano, la figura del profesor como orientador y el ambiente de familia característico de los centros de Don Bosco dejaron una huella profunda en su manera de entender el trabajo y las relaciones humanas.

Muchos de ellos explican que las convicciones adquiridas durante la adolescencia, como la solidaridad, el respeto o la responsabilidad, continúan guiando sus decisiones profesionales y personales décadas después. Esta formación integral es uno de los rasgos más valorados por quienes pasaron por nuestras aulas.

Esa es precisamente la diferencia entre una mera capacitación laboral y una educación transformadora. La FP en Salesianos La Cuesta no solo forma profesionales competentes, sino también personas íntegras capaces de aportar algo más allá de su oficio a la sociedad en la que viven.

Recomendaciones para quienes están eligiendo su futuro

Quienes han pasado por nuestras aulas suelen coincidir en una serie de consejos útiles para quienes ahora están tomando decisiones sobre qué camino formativo seguir. Estas sugerencias, basadas en la experiencia directa, pueden resultar especialmente valiosas en un momento de tantas opciones y tanta incertidumbre.

Si estás pensando en tu futuro académico y profesional, te invitamos a conocer de primera mano lo que ofrece la etapa de secundaria de nuestro centro. Allí encontrarás información detallada sobre cada uno de los ciclos formativos, los requisitos de acceso y las posibilidades de continuar estudios una vez finalizado el periodo formativo. No dudes en acercarte a conocernos, porque tu camino puede comenzar mucho antes de lo que imaginas.